viernes, 31 de marzo de 2017

Cambios en el ecosistema de la información



A lo largo de esta última década varios fenómenos en el ámbito económico y empresarial han cambiado de forma significativa los paradigmas previamente existentes en el campo de la información.

De forma sintética podemos observar cuatro  fenómenos recurrentes:

  •                 El consumidor es hoy un producto de consumo.
  •      El consumidor accede de manera directa al producto elegido en cualquier sitio, a través de cualquier dispositivo o medio y en tiempo real.
  •          Arraigo social de la llamada “cultura de la gratuidad
  •          Arraigo social de la llamada “cultura de la inmediatez


1) La interactividad que suponen las redes sociales digitales, el ambiente socializador y comunitarista y la autopromoción personal ha convertido al consumidor en protagonista de su propio spot publicitario, convirtiéndose a sí mismo en un producto a la venta. Ser hoy “viral” en la red o alcanzar el “Trending Topic” del día es una meta cada vez mas anhelada por la mayoría de los creadores de contenidos de estas populares redes sociales digitales.

La generación de contenidos en la red es hoy una gran industria en alza, los productores de esos contenidos  son personas muy cotizadas en el mercado digital.  El atractivo amateur que expresan  estos post, sustituyen a los producidos por profesionales del marketing empresarial convencional. De ahí que la producción audiovisual amateur haya adquirido un nuevo espacio para su desarrollo. Un espacio generador de empleo y de riqueza.

2) El acceso directo lo proporciona la inmensa variedad de dispositivos digitales móviles y la inmensa oferta de apps existentes en el mercado. El consumidor  accede directamente al producto que busca, eliminando así el modelo distributivo o de intermediario. La gente ya no va a la tienda a comprar, directamente hace la compra on line (Modelo Amazón). Es más rápido, fácil de interactuar con la app correspondiente, y no necesita estar físicamente en el lugar donde se vende.

3) Internet se ha convertido en un continente donde todo está disponible y es gratuito.  Frente al sistema inicial de pago por visión a contenidos audiovisuales o pago por acceso a los contenidos alojados en la web corporativa,  en la actualidad predomina el acceso directo sin pago a los contenidos.  Para muchos internautas,  incluso la gratuidad de contenidos es considerada un derecho natural.

El sistema de edición digital y de producción digital ha puesto contra las cuerdas los convencionales derechos de propiedad intelectual o de producción audiovisual.   Los autores (hoy denominados “generadores de contenidos”) en el mundo convencional cobraban su canon por obra vendida. Se necesitaba una gran campaña publicitaria para que su obra destacase sobre las demás. 

Hoy en el mundo digital  cualquier persona puede autoeditarse un libro o autoproducirse un video y ponerlo de forma gratuita o a bajo coste en la red.   El coste de almacenaje en los webs especializados es muy bajo.  Ante esta herramienta versátil, fácil e instantánea, sobran los intermediarios (editores y distribuidores).

4) El acceso a los contenidos ya no es rápido, sino inmediato.  Cualquier persona necesita una información de manera urgente y en cuestión de segundo tiene esa información en su dispositivo.  Esta cultura de la inmediatez ha provocado que la información que se proyecta en la red sea escueta, minimalista y fragmentada. Es lo que muchos tuiteros han denominado la “dictadura de los 140 caracteres”, que incluso ha inventado un lenguaje nuevo a base de abreviaturas y emoticonos para expresar todo lo que se desea expresar en cuestión de segundos.

La rapidez en la carga de webs se ha multiplicado en los últimos años, para de esta forma estar de forma permanente comunicado a través de un dispositivo electrónico. Las redes sociales son la ventana del mundo real al virtual y en estos instantes la comunicación fluida entre ambos mundos es algo inimaginable hace tan sólo una década.  Del universo se ha pasado al multiverso.

Ante estos fenómenos seleccionados, uno cabe preguntarse cómo afecta esto al mundo de la información y la documentación. En las últimas semanas y meses se está hablando mucho en los debates profesionales (en las redes especializadas y sociales) acerca del futuro de “la Profesión”

Efectivamente, archiveros, bibliotecarios y documentalistas  en tanto distribuidores de información o de intermediarios entre usuarios y documentos,  se encuentran fuera de juego en los últimos tiempos. Los usuarios tradicionales ahora acceden a la información de manera directa e instantánea, a través de los dispositivos móviles a los contenidos alojados en la red sin mayores complicaciones.

Las bibliotecas y el comercio librero están viendo bajar sus usuarios o clientes. Los archiveros son una especie a extinguir ante la innecesaria documentación en papel.  Los documentalistas están siendo sustituidos por las Apps.  ¿Cuál es el problema?

La información hoy se genera, transmite y almacena de forma digital, esto excluye el soporte papel y en consecuencia deja obsoleto el sistema de gestión de documentos tradicional: archivos y bibliotecas. Frente a la gestión de documentos, hoy se habla de gestión de información o gestión de contenidos.  No importa el soporte, importa el contenido de la información.  Al no existir objeto físico: el documento en papel,  los profesionales precisan una profunda reconversión de su rol profesional y un cambio de “bit”  en su paradigma teórico profesional.

Para muchos gestores, llamémosle así provisionalmente,  el problema proviene de la incapacidad para el cambio de roles. La formación recibida por muchos profesionales convencionales  dista mucho de los retos que la gestión de información o de contenidos proporciona hoy al profesional de la información.   Muchos se resisten, otros se muestran revolucionarios y otros rompen directamente con el marco previo. 

La información instantánea y fragmentada  por si sola genera múltiples interpretaciones “a la carta” para cada usuario. Cada interpretación genera instantáneamente nueva información.  

La noticia cambiante en el tiempo  abre múltiples canales de discusión de forma también instantánea y abre también de forma instantánea nuevas conversaciones. A veces los cambios son tan acelerados, que más que información generan ruido y confusión (caso por ejemplo de las comunicaciones vía whatsapp en grupos, al final acaba uno por silenciar el grupo ante la imposibilidad de seguir la conversación).

Ante esta situación uno se pregunta como profesional sobre su utilidad en un mundo automatizado, donde la persona es sustituida cada vez más por la maquina.  En muchos foros se habla incluso de la pronta desaparición de las profesiones convencionales del sector: archivística, biblioteconomía y documentación.

Si vemos estos fenómenos en el ámbito profesional privado, podemos ver como las empresas privadas están migrando sus “registros” (traducción literal de “Record”)  en papel a formato digital (escaneo y digitalización) eliminando a manos llenas los “registros” en papel. Archivos y bibliotecas enteras están acabando en la actualidad en las plantas de gestión de residuos y reciclaje.

Los libros  y enciclopedias técnicas  ya no son necesarios para los proyectos empresariales, para eso están los contenidos en la red.  El comercio librero convencional de segunda mano ya no los compra, ante la alarmante saturación de sus almacenes. El coste de guardarlos es inasumible. La venta como papel es la salida más habitual.

Los documentos de los archivos empresariales ocupan espacio y guardarlos es también costoso, por lo que la migración a formato digital es hoy práctica habitual; al igual que producir ya documentos en formato digital y no imprimirlos. Aplicaciones como “la nube” permiten un almacenaje digital  a bajo precio de todos los registros. La versatilidad de estas aplicaciones ha desplazado al profesional de los archivos.

Únicamente permanecen los archiveros y bibliotecarios-documentalistas en el sector público donde las leyes y normas de patrimonio bibliográfico y documental exigen la conservación permanente de los documentos y libros que forman parte de dicho patrimonio.  

Hoy se está produciendo cambios profesionales gracias a los comités internacionales  de ISO y AENOR especializados.  Las normas actuales permiten la transición profesional de los modelos clásicos a los nuevos modelos profesionales. 

Aun no tenemos nombre los profesionales, dado que es reciente el cambio, para muchos seguimos siendo archiveros o documentalistas; para otros somos gestores de información documentada; para otros gestores de contenidos.  Pero  existen multitud de nuevas profesiones  que podrían formar parte del elenco profesional en los próximos años. 


Lo importante es que la información sirva para generar conocimiento y que ese conocimiento pueda ser aplicado a las actividades cotidianas de las personas, familias, negocios y empresas, o a las actividades públicas de las distintas administraciones.  Importa hoy la información antes que el soporte o el medio de transmisión.  Los profesionales podemos ayudar a generar conocimiento a partir de la información existente. 


viernes, 10 de febrero de 2017

Caminando hacia la Sociedad del Conocimiento




Si en la actualidad se le preguntara a un adolescente como sería el mundo sin Internet o sin la telefonía móvil seguramente diría que es ciencia ficción. No cabe en su cabeza un mundo sin Internet y sin estar conectado ininterrumpida mente a las redes sociales en su mano.

Hace relativamente poco tiempo un grupo de expertos hizo una prueba muy sencilla: Con un grupo reducido de adolescentes les presentó un viejo teléfono de los que aun se marcaba con una rueda. Los adolescentes no sabían cómo funcionaban, no sabían marcar. Era una tecnología desconocida para ellos.

Los que vivimos intensamente los años ochenta del siglo pasado, nos hace gracia cuando vemos la película “Regreso al Futuro” (II parte)  y nos muestra como en 1985  - cuando fue producida la película -  se imaginaban el año 2015.  En la película se esbozan algunos de los avances tecnológicos que se estaban investigando y desarrollando en aquella época en Estados Unidos,  algunos avances en robótica y domotica se han desarrollado; en otros casos, no se han producido los avances esperados.

Lo que si destaca es que en aquella época  aun no se preveía el impacto que la informática, las comunicaciones inalámbricas  y la red Internet iba a tener en la sociedad de 2015.  Por aquellas fechas los expertos estaban aún en fase teórica. Muchas universidades y centros de investigación necesitaban intercomunicar los conocimientos que se producían en ellos para avanzar en la investigación.

Fue en 1991 cuando a partir de una red militar (proyecto ARPANET) se desarrolló la red Internet para uso civil. En 1992 el CERN consiguió hacer esa comunicación más amigable y más abierta a la sociedad con la “World Wide Web” (www). A partir de entonces Internet pasó de los científicos y académicos a la sociedad civil. Hoy es un símbolo de democracia social, progreso y de globalización del conocimiento.

Paul Otlet, el llamado “Padre de las ciencias de la información y documentación”,  ya planteaba en su “Tratado de Documentación” de 1934  la necesidad de avanzar en el conocimiento a través de la comunicación de la información relevante y en la interrelación entre los diferentes actores implicados en dicha comunicación.  

Durante el siglo XX  esta necesidad de información y de comunicar dicha información fue objeto de estudio de diferentes  científicos, inventores, equipos científicos, universidades, agencias públicas y militares.

En la década de 1910 se desarrolló la telegrafía con y sin hilos poniendo en comunicación a personas ubicadas en continentes diferentes y en países diferentes dentro de un mismo continente.  El objetivo de los científicos era acceder a las tesis doctorales, a los informes técnicos, a la bibliografía, a archivos que se encontraban geográficamente en lugares distintos a las de sus residencias o lugar de trabajo. Necesitaban ponerse en contacto e intercambiar conocimientos.  El correo postal, al edición de libros y revistas científicas y la telegrafía fueron buenos aliados en este proceso de acceso a la información científica.   

En la década de 1920 la tecnología dio lugar al nacimiento de la telefonía, la radiodifusión y el cine.   De repente se dieron cuenta que había más información relevante disponible en soportes diferentes  al convencional basado en papel.  El sonido y la imagen podían ser receptáculos que podían contener información relevante. Algunos científicos avanzados consideraron que había que dar valor a esa información no textual o no soportada sobre papel.  El acceso a dicha información era más amigable, más directo y fácil de acceder. Su carácter sensorial facilitaba el aprovechamiento  rápido de la información, lo cual convenía a efectos de actualización informativa.

El uso propagandístico político de estos nuevos medios de comunicación  facilitó que pronto estos medios se vieran como más eficientes para transmitir conocimientos a más gente.  Por esta línea la industria y la ciencia se aliaron para buscar la forma de retener dichos conocimientos y hacerlos portables.

En la década de 1930 se sistematiza esta nueva ciencia encargada de  buscar el acceso, procesamiento y la transmisión de la información relevante entre la comunidad científica. Ya en esta década comenzaron a estudiarse las posibles aplicaciones en el ámbito académico, político y militar.  Al principio denominaron a esta nueva ciencia: “Informatika” término acuñado en la antigua URSS; en occidente se prefería “documentación” (P. Otlet) para referirse a la misma ciencia.

La industria, la comunidad científica internacional, las universidades más prestigiosas, crearon todo un ecosistema que dio lugar a la creación del sector tecnológico en el ámbito económico. 

Estas “nuevas tecnologías” o “Substitutos del libro” (P. Otlet) eran consideradas un elemento de innovación y de progreso, un avance de la “civilización”. Las “ciencias de la información y la documentación” como la denominó Paul Otlet, comenzaron a tener un campo propio en la enseñanza superior, tanto en el campo de las ciencias sociales, como en el de las ingenierías.

La II Guerra Mundial favoreció el uso militar de la información y el desarrollo de nueva tecnología en el campo de la comunicación a distancia.

En el ámbito de la comunicación se usó la radiodifusión, el teléfono y la telegrafía como formas rápidas de comunicación entre los centros de mando y el frente.  La creación del Radar fue una de las tecnologías punteras en esta guerra; así como la fotografía aérea y la cartografía militar de última generación.

En el ámbito del procesamiento de la información se inventaron nuevos métodos de retención, conservación y recuperación de la información: el archivo de oficina, el sistema de carpetas para cada expediente, el etiquetado normalizado, personal formado en la materia, maquinas de escribir,  y quizás la innovación más importante fue la construcción de la famosa “maquina enigma” desarrollada por los alemanes para codificar sus mensajes y hacerlos inteligibles para los servicios de espionaje aliados. 

 La maquina enigma  aplicaba el conocimiento matemático, la mecánica y la filología para codificar los mensajes en base a algoritmos rudimentarios. La Enigma estuvo en la base científica para el futuro desarrollo de los ordenadores.  Tras la guerra la comunidad científica estadounidense introdujo en sus equipos a destacados científicos alemanes (Operación Paperclip); lo mismo hicieron los soviéticos.

La máquina podía cifrar y descifrar los mensajes de una maquina a otra, lo cual ponía por primera vez en comunicación a dos maquinas que interactuaban entre sí con ayuda humana. Los principios de la telemática estaban planteados.

En las décadas de 1930 y 1940 el desarrollo de la informática y la telemática en el ámbito de las ingenierías y en la industria de la información,  fue espectacular.  Los primitivos prototipos de ordenadores surgieron en este periodo: “Harvard Mark I o IBM ASCC” (Universidad de Harvard, 1944) Una maquina calculadora que desarrollaba cálculos matemáticos de forma automatizada sin intervención humana.  El resultado de su acción se materializaba en papel a través de máquinas de escribir eléctricas, en bobinas de cintas de papel o en tarjetas perforadas.

En las décadas de 1940 y 1950 se desarrolló todo el ecosistema de la comunicación audiovisual a partir del desarrollo de la radiodifusión, la televisión, la ingeniería de la información,  la telefonía y la robótica.

En esta época Marshall McLuhan publicaba “La Galaxia Gutenberg” en la que teorizaba sobre los cambios que estaban produciéndose por el avance científico en el campo de las ciencias de la información y la documentación. Para McLuhan, el cambio experimentado era similar al que se produjo tras la invención de la imprenta por J. Gutenberg.

Fue en esta época cuando comenzaron a teorizarse sobre las sucesivas “Revoluciones tecnológicas e industriales” habidas desde el siglo XIX.  La idea que flotaba en el ambiente era que en aquel momento se estaba produciendo una nueva revolución, la “Revolución audiovisual” (1930-1970).
La revolución precedente, la revolución industrial (1820 - 1920) había creado la infraestructura y las herramientas; la nueva revolución establecería las ideas y el conocimiento a partir del procesamiento y comunicación de la información.

Marshal McLuhan explicaba así su método: el científico tiene que ser “Sonda” (Iluminar zonas oscuras) y “Explorador” (Buscar siempre el conocimiento sin prejuicios preconcebidos). Este nuevo método rompía con el humanismo científico y el racionalismo lógico decimonónico y establecía un nuevo reto en el desarrollo de los métodos de investigación. Este cambio paradigmático  dio lugar a la desaparición del “el profesor chiflado, el científico loco, el erudito egocentrico o el inventor de máquinas infernales” para dar lugar a los profesionales y científicos equipos multidisciplinares de investigación.
  
En las décadas de 1960 y 70 la revolución audiovisual alcanzó cotas inimaginables, sobre todo en el campo de la ingeniería y la robótica, pero también en el desarrollo, normalización y codificación de métodos relativos a la comunicación audiovisual y en lo tocante al sector de la información y documentación (Automatización de bibliotecas públicas y universitarias en el mundo anglosajón).

En la década de 1980 aparecen los PC u ordenadores personales (y una nueva ciencia: la informática) lo cual su extensión pasó de la comunidad científica a las oficinas públicas, empresas y domicilios.  El proceso fue asimétrico y no siempre estaba al alcance de los bolsillos de sus virtuales compradores. En España se introdujeron en esta época en algunos ministerios y en bibliotecas universitarias. Los medios de comunicación (Prensa, radio y TV) también aplicaron esta tecnología a sus actividades. El concepto de “Automatización”  se extendió como la pólvora desarrollando aun más la industria y el comercio de la información a gran escala.

En 1991 Aparece Internet como se mencionó más arriba. La llegada de Internet ha hecho pensar a muchos en estar experimentando una nueva revolución tecnológica: la “Revolución de Internet”. El desarrollo de los últimos años ha puesto de manifiesto el espíritu emprendedor y exploratorio de todo lo que puede y debe significar la producción, transmisión, disposición y retención de la información relevante en cualquier lugar, a través de cualquier medio y disponible en múltiples formas y formatos en tiempo real.

El desarrollo de la telefonía móvil, la fibra óptica y los recursos energéticos aplicados a esta industria, están poniéndonos en la actualidad en una nueva fase de cambio tecnológico, al comienzo de una nueva revolución que rebasa en esta ocasión el ámbito tecnológico: la “Revolución de la inteligencia, el aprendizaje y el conocimiento”.

Tenemos ya la infraestructura y las herramientas, tenemos ya disponible la información, nos comunicamos de forma habitual y de manera muy directa e inmediata. Ahora muchos pensadores consideran que hay que convertir la información en conocimiento, para luego aplicarlo a la vida cotidiana (innovación). Para ello es muy importante sondear y explorar el aprendizaje y la inteligencia. El modo como los humanos somos capaces de transformar la información en conocimiento.

Necesitamos pasar de la maquina al cerebro humano. Aunque los avances en inteligencia artificial (John McCarthy) están dando muy buenos resultados; el factor humano es aun importante para el desarrollo de la nueva sociedad del conocimiento. En este sentido en los últimos tiempos hay filósofos y científicos que tratan de recuperar las humanidades (Norbert Bilbeny) como ámbito idóneo para estudiar la inteligencia y el aprendizaje.  Otros apuestan por los estudios sobre la inteligencia emocional (Daniel Goleman) o de inteligencia social (David Welscher) aplicada al mismo objetivo de transformación de la información en conocimiento.

 La inteligencia es la facultad cerebral que permite entender, aprender, razonar, tomar decisiones y formarse una idea concreta sobre una determinada realidad.  Por tanto esta facultad humana hay que desarrollarla  y aplicarla a los procesos  de transformación.

La filosofía, la historia, el arte, la literatura, la música e incluso la teología son en realidad actividades neuronales que permiten acceder a la información mediante métodos sensoriales y a través de los sentidos. Todas ellas forman parte del bloque de conocimientos humanísticos que hasta ahora han sido marginados o excluidos de las principales investigaciones científicas por su carácter subjetivo y poco práctico.  Hoy las humanidades están resurgiendo de manera evidente por su utilidad en los procesos de transformación.

En Finlandia en la actualidad se está llevando a cabo toda una revolución en el método de aprendizaje  (“phenomenon Learning”) en las escuelas públicas que cambia radicalmente el paradigma educativo europeo convencional.   

En la teoría de este cambio paradigmático está de nuevo la idea de la “sonda y el explorador” que proponía McLuhan en la década de 1940. Los finlandeses plantean equipos de investigadores junior en la propia escuela.

En vez de compartimentar los conocimientos que deben adquirir los alumnos en materias educativas como se hace ahora (método por especialidades); lo que proponen es que sean los propios alumnos los que diseñen el itinerario a seguir en sus investigaciones (exploración de lo desconocido) y en sus descubrimientos (sondas que les iluminan el camino) a medida que van desarrollando su cerebro y sus capacidades personales acordes con su edad.

La interacción social está garantizada (democracia, convivencia, ciudadanía, participación, liderazgo, tolerancia, respeto a la diferencia…) por lo que el intercambio de conocimientos redundará positivamente en sus futuras vidas (familia, trabajo amistades…) y también de forma indirecta contribuirán al desarrollo de la sociedad futura en las que vivan.

 El auge de las redes sociales en la primera década del siglo XXI ha creado todo un mundo paralelo virtual en el que al igual que el mundo real las personas interactúan entre sí.  En este mundo virtual se está experimentando, sondeando y explorando con los procesos cognitivos múltiples.  Al igual que las neuronas en el cerebro humano, la red de conocimientos es global, abarca al planeta en su conjunto, lo cual permite resultados imposible de visualizar, las posibilidades son inmensas.

Esta red de conocimientos global  ha permitido un acceso acelerado al conocimiento en muy poco tiempo. Apenas estamos esbozando o teorizando sobre la sociedad del conocimiento, cuando ya está quedando obsoleta.  Quizás hoy convenga hacer una parada técnica para pensar, para reflexionar, para debatir, para ver cuál es el siguiente paso. El vértigo que hoy produce la aceleración del conocimiento globalizado nos impide procesar adecuadamente todo lo que hoy estamos viviendo en el mundo global.


La maquina nos ayuda, la inteligencia nos hace ser humanos, el conocimiento puede construir un mundo mejor. 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

MUSEO DE MALAGA




El pasado 12 de diciembre tuvimos la gran suerte de estar presentes en el acto de inauguración del Museo de Málaga con una nutrida representación de los colectivos culturales, políticos e institucionales de la ciudad y provincia. 

Aunque la megafonía falló y el espíritu competitivo político se dejó asomar en las alocuciones y postureo ante los medios; La jornada fue festiva en todo su significado.  Málaga recuperaba su museo, un museo ocultado a la ciudadanía. 

Los malagueños  queríamos nuestro museo y lo queríamos en la Aduana, no por capricho o por motivos ideológicos; sino porque el Palacio de la Real Aduana es en si mismo un monumento malagueño que merecía la pena visitarse.  

Un monumento que daba cuenta de la actividad marítima y del trafico mercantil de nuestro Puerto de Málaga durante siglos.  Pero también de la actividad política y policial durante el siglo XX. Algún asistente recordaba sus avatares de represión política durante el franquismo.  Los más jóvenes de la renovación del dni en los bajos del palacio.  Sin duda el palacio es un monumento visto y vivido por multitud de malagueños a lo largo de su historia por diversos motivos. 

Museo y monumento conforman hoy un monumento integrador y complementario que merece la pena visitarse con tranquilidad y detenimiento.  Hay que disfrutar del paseo por sus salas, admirar las obras maestras y sentir el arte en estado puro. 

Quiero recomendar inicialmente comenzar por la "colección Loringiana" que forma el grueso de la colección arqueológica del museo (a falta de nuestra Lex Flavia Malacitana, exiliada en el arqueológico nacional)  y por el magnífico mosaico de Cártama.  En la parte de Bellas Artes recomiendo su obra maestra "y tenía corazón" que es la forma como los malagueños hemos denominado el cuadro de Simonet desde siempre.  Es un cuadro icónico del museo y representativo del arte que se hacía en Málaga en el siglo XIX . 

¡ DISFRUTAD EL MUSEO  E IR SIEMPRE QUE PODÁIS !


jueves, 1 de diciembre de 2016

12 de diciembre 2016 Inauguración del Museo de Málaga






Tras 19 años cerrado al fin abre de nuevo con espíritu renovado el

  Museo Provincial de Bellas Artes y Arqueológico de Málaga. 

En esta dirección podéis encontrar la historia del museo:

http://www.museosdeandalucia.es/cultura/museos/MMA/index.jsp?redirect=S2_2.jsp   

y en esta otra el de la Asociación de Amigos del Museo de Málaga

http://www.amigosmuseomalaga.es 

Queremos invitar a los malagueños y a cuantos visiten Málaga a explorar sus magníficas y renovadas salas, a disfrutar con las obras maestras del museo de Málaga. 



¡Enhorabuena a todos los malagueños/as  por este gran acontecimiento!



martes, 7 de junio de 2016

Día Internacional de los Archivos 2016




El próximo jueves día 9 de junio se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Archivos. Una fecha festiva en el calendario de los profesionales de los archivos y una magnífica oportunidad para conocer  el mundo de los archivos, sus profesionales y su ciencia: la archivística.

En los últimos años la ciencia de los archivos ha experimentado grandes cambios tanto en su teoría como en la praxis diaria. El propio concepto de Archivo es hoy objeto de discusión en los debates profesionales y en el mundo académico.  La irrupción de la revolución tecnológica en el ámbito archivístico ha llegado tardíamente y ha cambiado completamente todos los paradigmas existentes en la profesión archivística; hasta tal punto, que vivimos hoy una autentica revolución archivística a escala internacional.

El cambio de paradigma ha dejado obsoleto el Archivo como objeto físico y como institución.  El archivo es hoy un concepto con múltiples significados según el contexto en el que se utilice.  Para unos es un documento, para otros un registro de información, para otros una institución y para otros un registro informático.

En general la mayoría de los profesionales y la opinión generalizada de las instituciones afectadas aceptan de buen grado considerar la actividad archivística como un proceso documental en el que primero se procesa la información (Información), después se genera conocimiento  (Desarrollo) y finalmente se aplica el conocimiento (innovación) a la práctica diaria.

El proceso requiere de recursos, personas y registros:

1) Los recursos son básicamente las herramientas e instrumentos, la tecnología para entendernos.  Con estos recursos el profesional accede a la información relevante (“Record”) según los requisitos pertinentes del contexto en el que se produzca.

2) Las Personas siguen siendo necesarias para procesar la información relevante y formar con esta información, junto a su formación y experiencia previa, el conocimiento necesario según el contexto en el que se produzca. La mente humana es aun necesaria.

3)  Los Registros  son el reflejo documentado de las acciones realizadas.  Tradicionalmente se han fijado sobre papel dando lugar al documento, expediente y serie documental, banco de datos, tablas, etc.  Hoy todos los registros se confeccionan usando la tecnología que nos proporciona la informática y la telemática.
 Los registros digitales son la mejor muestra de estos registros.  En si mismos  ejercen como memoria del proceso.  Esa memoria puede ayudar a tomar decisiones, solicitar nueva información, corregir o modificar  información obsoleta, etc. Múltiples acciones según el contexto en el que se produzcan.

 Como vemos una persona física, una familia, una empresa, una asociación o una entidad pública puede aprovechar el potencial informativo que se genera en su actividad diaria en beneficio propio. Un aprovechamiento de la información, puede hacer ganar mucho dinero a su poseedor, puede reducir costes, puede mejorar la calidad de la gestión, puede solucionar problemas y resolver conflictos, puede contribuir a la mejora medioambiental, tan sólo aplicando unas sencillas normas y generando hábitos saludables a su actividad diaria de forma natural.

Los archiveros profesionales, también conocidos como gestores de documentos, aplican normas internacionales y prácticas profesionales que han tenido éxito en muchos sitios.  La gestión documental no es un software únicamente, es un proceso que cualquier persona, familia, empresa, asociación o entidad pública puede aplicar en cualquier momento y de forma sencilla.  No es un añadido, es tan solo un complemento que mejorará su actividad diaria.

En Kalímacos disponemos de asesores profesionales y de servicios profesionales de primer nivel. Somos colaboradores con el comité nacional de AENOR  e internacional de ISO que redacta las normas ISO/UNE vinculadas a  nuestra profesión. Tenemos experiencia probada de más de 15 años al servicio de los particulares, asociaciones, empresa y administración pública.

En dicha experiencia nos hemos dado cuenta de los principales problemas que se encuentran las empresas en la actualidad a la hora de abordar la gestión documental, en especial en formato papel:
El hábito adquirido quizás por una formación deficiente y por experiencias nada saludables, ha generado almacenes de papel y cartón en las oficinas, despachos, trasteros, garajes y sótanos. Almacenes a los que de forma irónica e impúdica muchos denominan “Archivo”.  

En estos habitáculos  hemos encontrado de todo: Desde almacenes repletos hasta la misma puerta y techo, en los cuales nos es imposible entrar; hasta despachos convertidos en Archivos reales, con estanterías, medios de conservación y acceso informático a la información contenida allí.

Además de documentos, nos encontramos con todo tipo de objetos que nada tienen que ver con la documentación que esperaríamos encontrar en un archivo.   Desde productos de limpieza y de mantenimiento de edificios/jardines; hasta bicicletas, motos, coches, y un sinfín de  muebles o electrodomésticos desvencijados.

No hablemos de la fauna y flora endémica de estos almacenes. Encontramos todo un ecosistema biológico que ha anidado y colonizado el territorio. Todo tipo de hongos, algas, plantas y animales tales como cucarachas, serpientes,  hormigas, roedores, arácnidos y todo tipo de insectos voladores y terrestres. Entrar en estos ecosistemas es como adentrarse en lo profundo de la selva del Amazonas.


En cuanto al acceso, también hay de todo. Desde archivos con puertas inexistentes hasta sistemas de seguridad ultra perfectos.  Las ubicaciones de los habitáculos generalmente no suelen estar diseñadas o preparadas para alojar documentos en Papel.  En muchos de estos habitáculos hemos encontrado grietas en las paredes que amenazan las estructuras del mismo, filtraciones insalubres de humedad, suelos en mal estado, techos que amenazan ruina, puertas en mal estado, cerraduras o herrajes con óxidos, etc…

Las estanterías utilizadas a menudo no son las adecuadas. En muchos casos se prima la estética sobre la funcionalidad.  A menudo nos hemos encontrado con estantes combados o rotos, sostenidos milagrosamente con las cajas de archivo o AZs. No solemos encontrar mucho orden en las estanterías. En ocasiones hemos tenido que desmontar estanterías para poder sacar la documentación allí contenida.

En general, la mayor parte de nuestros clientes dan poca o ninguna importancia al archivo conservado.  A medida que pierden vigencia los documentos, estos se van almacenando de cualquier forma y en cualquier sitio sin ningún tipo de orden  u organización establecida de antemano. Cada persona organiza su parcela documental a su modo y entender.  No hay criterio común o aceptado. 

En este sentido el acceso a la información en un sistema basado principalmente en papel,  es nulo, simplemente por la dificultad que entraña acceder a la información sin contar con un buen sistema de gestión de documentos y sin procedimientos normalizados establecidos.  Tener una base de datos o digitalizar un documento no es sinónimo de excelencia o eficiencia, es necesario que dicha información esté realmente accesible en el momento que se necesite y para ello hay que disponer de un buen sistema, procedimientos y normas.

Nuestros asesores ayudan a la empresa a organizarse, a crear hábitos, a corregir deficiencias, a mejorar la calidad de su gestión, a proteger el medio ambiente y a hacerle ganar dinero con la información que ya tiene usted y no la está aprovechando.  A través de nuestros servicios les solucionamos sus problemas, de forma rápida, sencilla, económica y honrada. 


Consúltenos acerca de nuestro servicio de Asesoría en Sistemas de Gestión de Documentos a particulares, a empresas y a asociaciones.  www.kalimacos.com

lunes, 30 de mayo de 2016

El ecologismo, la conciencia del planeta





Hace pocos días pasó desapercibido la celebración del Día Internacional del Reciclaje una ocasión idónea para reflexionar en "verde" e incorporar a nuestras vidas la saludable costumbre de mantener limpio el planeta. 

El ecologismo como tal experiencia es milenario, pueblos nativos americanos africanos y asiáticos ya lo practicaban hace milenios al combinar las creencias religiosas con la armonía entre la naturaleza y el ser humano. Cazaban y recolectaban mediante sistemas de conservación de la naturaleza.

El ecologismo como movimiento social  surgió en los años 60-70 del siglo XX como movimiento "underground" de contestación al sistema imperante en Europa Occidental y Estados Unidos. La era atómica se contraponía a la esperada era ecologista.  Movimientos de conservación de la naturaleza, movimientos relacionados con la salud y el bienestar personal, movimientos relacionados con la gestión de recursos naturales y alimenticios, movimientos sociales enfocados a la preservación de las etnias nativas en territorios colonizados. 

En muchos países surgieron en torno a los años 80 y 90 partidos políticos y movimientos políticos que hacían y hacen del ecologismo su bandera. El activismo principalmente de Greenpeace puso la ideología verde al servicio de la sociedad para  promover un cambio de actitud y comportamiento en relación al medio natural. 

Las cumbres y conferencias internacionales en este ámbito, desde la histórica cumbre de Rio de Janeiro, han tenido sus altibajos en los últimos años. Los cambios que se esperan de estas cumbres chocan habitualmente contra muchos intereses financieros y económicos, en especial en países capitalistas, aunque no es exclusivo de estos países. 

Las nueva generación que está ahora asumiendo el control de los estados desarrollados nacieron y vivieron los inicios del ecologismo y ven en estas iniciativas su nueva bandera. En España todos los que superamos los 35 años vivimos el universo oculto bajo las aguas de J. Costeau, la revolución conservacionista de Félix Rodríguez de la Fuente y la revolución de encuentro con las culturas nativas americanas a través de la mano del recientemente fallecido Miguel de la Cuadra Salcedo. Estamos ya concienciados y la siguiente generación ya ha incorporado la conciencia "Verde" a su bagaje formativo.

Es hora de reciclar nuestras conciencias y nuestras costumbres. El planeta está cada vez mas deteriorado, contribuyamos a su recuperación para la vida. 




sábado, 23 de abril de 2016

El bueno de Alonso Quijano




Para Cervantes seguramente escribir el Quijote fue una terapia para no volverse loco. Como el mismo afirma en el prólogo de su insigne obra, El Quijote fue engendrado “en una cárcel, donde toda la incomodidad tiene su asiento y donde todo triste ruido hace su habitación”.

Sus exegetas y biógrafos más insignes afirman que Cervantes fue condenado a prisión en 1597 en la Cárcel Real de Sevilla, al parecer por estar involucrado en irregularidades en la recaudación de impuestos realizadas por él y en la quiebra del banco donde depositaba las cantidades recaudadas. 

El bueno de Alonso Quijano, noble hijosdalgo, venido a menos, más pobre que las ratas y de escasas rentas para vivir refleja a Cervantes ya anciano. Reflexiona desde la soledad de un calabozo acerca de la inocencia de la plebe y de la corrupción de los poderosos.  Frente a esta podredumbre e inmundicia del sistema de su época; Cervantes da pie a una posible redención y a un alegato sublime de la justicia verdadera; tanto en el personaje surrealista de El Quijote, como en el bueno  y realista de Sancho Panza.

Su retrato de España refleja una sociedad ahondada en la miseria, abandono, hambres, guerras, enfermedades físicas y mentales, secularismo creciente y pocas perspectivas de solución. La monarquía hispánica del “Siglo de Oro” era de corte imperial, de granes descubrimientos y de grandes territorios. Pero era un gigante con pies de barro. Las desigualdades sociales engrandecidas por el medieval sistema estamental, condenaba a la miseria a gran parte de la población. Solo una minoría privilegiada disfrutaba de un alto nivel de vida.

Cervantes como “Comisario de provisiones para la felicísima Armada Invencible” recorrió muchos pueblos de la Mancha y de Andalucía. Vio de primera mano  las dificultades que pasaban los pobres campesinos y pastores para cumplir con sus obligaciones fiscales; vio como los poderosos estaban exentos del pago de impuestos estatales.  Y no solo con estos impuestos; también se obligaba a la plebe a pagar diezmos y primicias a la Iglesia y cuantiosos  impuestos especiales para el sostenimiento de los feudos nobiliarios.

El Quijote representa la denuncia social hacia un sistema que él consideraba  injusto y corrupto.  Cervantes parece ser, según afirman sus exégetas, que tomó la idea de dos personajes que conoció en sus viajes. Un hidalgo venido a menos y un orondo jornalero manchego.

La ruta de Don Quijote era en realidad el Camino Real que atravesaba de norte a sur la península. Via principal desde donde surgían otros caminos secundarios que comunicaban a los andantes viajeros con los pueblos recónditos de La Mancha profunda.   

 La vida de las ventas o “postas” era la imagen clara de la realidad española. Allí seguramente Cervantes tomó las ideas que necesitaba para mostrar la cruda realidad del pueblo llano. Allí armó caballero a su hijastro Don Quijote a la vieja usanza. Vino, música y prostitutas amenizaban al viajero en estas ventas, las conversaciones eran auténticos periódicos de noticias de la Corte -  más o menos imaginativas o recreadas -  mostraban la mentalidad popular de la época. La realidad y la ficción se mezclaban como en la mente de Don quijote y del bueno de Sancho Panza.

Posiblemente las condiciones carcelarias de la época hicieron mella en el ánimo de Cervantes y en el Quijote se aprecia un cierto pesimismo latente. Aun hay esperanzas – Cervantes únicamente estuvo dos o tres meses en prisión – para cambiar el mundo. Alonso Quijano se convierte en el nuevo héroe popular que salvará por enésima vez a  España de si misma.

A medida que transcurre la acción Alonso se convierte en Quijote, se imagina un mundo ideal y lucha por implantarlo contra toda razón. Hace de su ilusión un dogma de fe y condena a aquellos que no lo respetan. El fanatismo nubla el entendimiento y enloquece a su ejecutor.  Finalmente el bueno de Alonso Quijano recupera las entendederas  y abandona toda esperanza de recuperación. Su aventura concluye con la muerte de la Andante Caballería, con la muerte de sus ilusiones, con la irracionalidad de su fanatismo. España no tiene remedio.

Sin embargo el proceso contrario se aprecia en Sancho Panza, su fiel escudero. Comienza siendo la conciencia del pueblo llano, que ve la realidad circundante, que sabe lo que cuesta vivir y sabe que ha de sufrir sin esperar mejora alguna.  A medida que va juntándose con Don Quijote, va ganando en ilusión por la promesa de una “ínsula”  como pago por sus servicios de fiel escudero.  Para un labriego pobre y sin esperanzas, la “Ínsula” es la solución a sus problemas cotidianos.

El retablo de El Quijote muestra la sensibilidad de Cervantes y su visión de la realidad española de su época. Es un libro - denuncia y una obra teatral novelada que muestra el drama y la tragedia del pueblo español desde una perspectiva cómica. Sin duda es una gran novela para leer en tiempos de crisis.  Muchos  de sus paisajes, muchos de sus personajes, son plenamente reconocibles en la actualidad.

Animo pues a la lectura de “El ingenioso hidalgo Don quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes Saavedra.   Y como muy bien dijo Don Quijote:


“Con la iglesia hemos dado, Sancho