Comienza un nuevo año y todos tenemos muchas ilusiones, esperanzas, alegria y buen rollo. A veces comenzamos de forma muy rápida queriendo hacerlo todo de golpe y sin darnos cuenta de la realidad.
El final de 2013 se saldó con el anuncio gubernamental de la pronta "salida del tunel" y el comienzo de la recuperación económica. Sin embargo hay que señalar que si bien es cierto que en términos macroeconómicos va bien la cosa; esa situación no tiene su reflejo en términos microeconómicos.
A mi juicio, y es una opinión personal, el capital disponible se encuentra actualmente concentrado en pocas empresas, como por ejemplo las compañías de electricidad y gas, o las de telecomunicaciones. Supongo que sus accionistas tanto los mayoritarios (Grandes empresas y fondos de inversión internacionales), como los minoritarios (pequeño accionista ahorrador) estarán muy contentos, y yo sinceramente me alegro por ellos, han logrado sus objetivos.
Sin embargo esta alegría de unos pocos contrasta con la tristeza de muchos trabajadores, proveedores y clientes de esas mismas empresas que dominan el mercado. En el dogma capitalista (de tipo especulativo) el lema es "obtener el máximo beneficio al mínimo coste".
Los principales costes de cualquier empresa son por lo general por este orden: Personal, energía, transporte e impuestos. Reducir estos costes implica que los trabajadores ven reducido su salario y el valor de sus futuras pensiones; reducir el coste energético y de transportes, implica reducir la infraestructura esencial de la producción, lo cual tiene su consecuencia en la calidad de los productos. Reducir la carga fiscal implica reducir la capacidad de un estado para invertir en bienestar social y en la salvaguarda de los derechos civiles.
Hasta hace algunas décadas España era un país productor y se vendían fuera los excedentes que generaba de forma natural. Pero de un tiempo a esta parte España ha dejado de producir, favoreciendo la deslocalización de las empresas y encaminando a la población activa disponible a una situación de desempleo y al regreso de la emigración. El sector servicios se tragó literalmente a los sectores agrarios e industriales productivos.
Cual ha sido el resultado: Se ha paralizado el consumo, hay menos dinero en los bolsilllos de las familias y las pequeñas empresas. Al no haber demanda, la producción se paralizó y el desempleo hizo su aparición. Las empresas minoristas no pudieron hacer frente a los mismos gastos y por tanto muchas de ellas cerraron. Esto significa que el estado dejó de ingresar dinero procedente de las contribuciones fiscales de las empresas y de las aportaciones a la Seguridad Social por parte de los trabajadores.
Esto es debido a que el dinero que era de las familias y pequeñas empresas, que estaba depositado y disponible en los bancos y cajas de ahorros antes de la crisis, fue usado de forma irregular por la dirección de la banca.
Normalmente la banca prestaba dinero o concedía créditos en función de sus beneficios, no del capital depositado en el banco, que no era suyo, sino del depositante (familias y empresas). Con la burbuja inmobiliaria, los bancos creyeron ver en la construcción un buen negocio que le reportaría cuantiosos beneficios. Por ello se dedicó a conceder préstamos y líneas de crédito sin límites a estas empresas constructoras. Creían que con la venta de viviendas, recuperarían la inversión y la aumentarían.
Cuando las empresas contsructoras pasaron a vender las casas, se encontraron con la desagradable noticia que no se vendían las casas, porque simplemente no había clientes interesados. No se había hecho un serio estudio de mercado. La sobreoferta inició una guerra de precios entre las inmobiliarias. Los bancos ayudaron a las empresas para recuperar la inversión, concediendo hipotecas también sin límites a los potenciales clientes. Al no venderse nada, la burbuja estalló y produjo la crisis que hemos o estamos padeciendo desde entonces. Los bancos se endeudaron para reponer los depositos utilizados de sus clientes; las empresas se endeudaron para hacer frente a los costes y los potenciales clientes quedaron hipotecados de por vida.
Todo esto se podía haber evitado si se hubieran observado los límites tanto legales, como económicos y sobre todo éticos.
Volviendo al principio. Salimos del tunel a niveles macroeconómicos, pero a un gran coste humano a niveles microeconómicos. Coste que no debía haberse producido si se hubieran hecho bien las cosas desde el principio, si se hubieran aplicado los valores y principios éticos.
Pero seamos positivos como propone el Gobierno. Llegamos al final del tunel y ¿Ahora qué? ¿Regresamos a un modelo económico basado en la especilación, en la cultura del pelotazo, en el neoliberalismo agresivo made in USA, dejamos que la corrupción siga campando a sus anchas, mantenemos las oligarquías y oligopolios financieros, creamos nuevas burbujas?¿A dónde vamos, cuál es la hoja de ruta?
Mi propuesta y la de muchos simples ciudadanos es regresar al modelo productivo y abandonar el concepto de especulación. Producir sólo lo que realmente nos hace falta para tener estabilidad, bienestar y felicidad; si se generan excedentes de forma natural proceder entonces a su venta. Las empresas deberían ajustar su oferta a la demanda real, ajustar sus gastos en función de los ingresos. Tratar de generar fondos propios y no acudir al crédito externo, salvo en casos muy extremos.
Los límites los ponen la ley y la ética. La responsabilidad social de una empresa no atañe solo al trato con trabajadores y proveedores, atañe a la sociedad en su conjunto. Los valores y principios éticos son fundamentales para asegurar la convivencia, el bienestar y la prosperidad de la sociedad en su conjunto. Las empresas forman parte de la sociedad y por tanto es deber ético de las empresas contribuir a estos valores sociales que acabo de mencionar. No solo económicamente (Impuestos, aportaciones Seguridad,etc) sino aportando productos buenos, útiles y de calidad a los ciudadanos. Hay que ser generosos con los ciudadanos.
A nivel politico hace falta también una completa regeneración de los principios que definen el "contrato social" y las relaciones entre gobernantes y gobernados. El sistema decimonónico parlamentario basado en la representación politica de los ciudadanos, que dió origen a los partidos políticos y a las ideologías contemporáneas, esta en opinión de muchos en fase de extinción. Si observamos la situación politica no institucionalizada, a nivel de calle para entendernos, podemos observar como han surgido en los últimos años nuevas formas de hacer politica.
Han surgido asociaciones y plataformas ciudadanas que sin una ideología homogénea o programa político alguno, se reunen espontáneamente a través de las redes sociales en asambleas y deciden directamente de forma conjunta y en red. No necesitan intermediarios, cada ciudadano individualmente considerado y conforme a sus propias convicciones personales, ejerce como orador público, su voz y su voto cuenta. En cierta forma es el regreso al "Agora" griega, a la plaza pública donde todos los ciudadanos libres y de forma voluntario contribuía en la medida de sus posibilidades, capacidades, experiencia o formación al sostenimiento de la ciudad-estado.La "Aldea Global" se encamina a formar la nueva "Ciudad-Estado".
Me gustaría que en el 2014 sea el año de los ciudadanos y de los grandes cambios que diseñen un nuevo orden global. "Que todos ganemos y que nadie pierda", este debería ser, sin duda, el lema para este año.
Feliz y próspero año nuevo a todos y todas.
martes, 7 de enero de 2014
Los buenos propositos del año
lunes, 9 de septiembre de 2013
¿Conservamos bien los documentos en un entorno digital?
A menudo la actividad ordinaria
de nuestra empresa nos absorbe y es
habitual que no tengamos en cuenta los
detalles o cuestiones de índole secundaria. Vamos a lo práctico, directo y
rápido.
Sin embargo cuando cambian las
situaciones, por ejemplo cambios de personal, se nos pueden presentar algunos
problemas sobre los que no habíamos pensado solución o establecido una alternativa.
Es entonces cuando nos fijamos en los detalles y vemos la importancia que
tienen realmente en la actividad general de nuestra empresa.
En mi experiencia profesional me
he encontrado con estas situaciones en las oficinas de mis clientes. Cuando un personal se marcha, a menudo se va
también con él/ella la información que ha utilizado o el medio para acceder a
esa información relevante para la empresa.
La práctica habitual de borrado de ordenadores o el cambio de ordenador
con cada nuevo personal lo que provoca es generar una mayor confusión y pérdida
de información. Pérdida que a menudo se
traduce en pérdida de tiempo y costes añadidos.
A menudo las copias de seguridad
las realiza la empresa con carácter periódico y dichas copias son transferidas
a los data center propios o
contratados para su conservación. Pero
dicha migración se realiza a menudo sin una selección previa de los archivos y
documentos, con lo que al data center
llega información relevante, información accesoria e información irrelevante,
todo junto, sin orden, ni concierto. Cuando el nuevo personal quiere acceder a
dicha información se encuentra con un
mar de carpetas, archivos y documentos sin ningún orden. Lo mismo se encuentra
un contrato o una factura; que la copia de un ejemplar del BOE; o la foto de
primera comunión de la hija/o del antiguo/a trabajador/a. Buscar una información concreta en tal
desbarajuste es misión imposible. Pérdida de tiempo traducida en coste añadido.
En España estamos habituados a mantener
relativamente bien organizada la documentación física en soporte papel. Sabemos
donde está y como acceder a la información.
Pero aún no estamos habituados a proceder de igual forma en el entorno
digital. Seguimos considerando al documento electrónico/digital como un objeto extraño
y distinto de un documento en papel.
Cambia el soporte y la forma de
producirlo; pero el contenido de los documentos y los efectos económicos-jurídicos-administrativos
derivados del contenido, siguen siendo los mismos. Una factura digital tiene el
mismo efecto que una factura en papel. Sigue siendo una factura.
De la misma forma que cuando ya
no usamos los documentos en papel o estos han perdido su vigencia, o bien se
mandan destruir previa selección, o bien se acumula en el “archivo” de la empresa; En el entorno digital hay que seleccionar
igualmente las carpetas, archivos y documentos que sean relevantes y en uso, de
aquellos otros accesorios o irrelevantes para el normal funcionamiento de la
empresa. De esta forma, las copias de seguridad llegarán al data center limpias
de documentación irrelevante o accesoria.
Para la empresa usar
procedimientos de gestión de la información en un entorno digital supone
ventajas a corto y largo plazo. A corto
plazo facilita y agiliza la gestión ordinaria de la empresa; a largo, puede
obtener información relevante que podría servir para realizar estadísticas
históricas, memorias, informes económicos-comerciales, etc. Mantener en buena disposición la información
relevante supone ahorro de tiempo y dinero.
Es una manera eficaz de mostrar
la calidad de su gestión, de cara a sus promotores o accionistas, empleados y a
sus clientes. La gestión de información tiene en realidad un valor estratégico
de primer orden en la empresa.
En la actualidad existen
infinidad de sistemas englobados y aplicaciones informáticas en el concepto de “gestión de documentos e información”,
también en la gestión de los archivos empresariales. Nosotros en Kalímacos
ofrecemos la posibilidad de acompañamiento y/o formación personalizada para dotar a su
empresa de un sistema de información adaptado a su economía, deseos y
necesidades reales. Al tiempo que le
ayudamos a que cumpla con las normativas legales y técnicas que les pudieran afectar.
Pero lo importante no es crear un
sistema “de manual” que luego no se
aplique o no se pueda aplicar, porque cualquier parecido con la realidad es
pura coincidencia. Tampoco es importante tener un bonito certificado enmarcado
en la sala de espera de la oficina, mejor poner un cuadro. Lo importante realmente es mentalizarse. Hay que
trabajar con criterios de calidad y asumir
la cultura de la calidad como algo natural, no impuesto u obligatorio, de la
propia empresa. Esa es nuestra misión en el acompañamiento.
Nosotros acompañamos; no
auditamos, examinamos o imponemos nada extraño a la actividad normal de la
empresa. El acompañamiento tiene como
objetivo cambiar hábitos nocivos y potenciar otros que ya forman parte del
trabajo diario habitual. Queremos ayudar a la empresa, no complicarle la
existencia. Esa es nuestra motivación.
Somos conscientes del momento
económico y financiero que viven las Pyme y los autónomos, por lo que hemos
optado por adaptar nuestros servicios a la microeconomía de nuestros clientes,
dando facilidades de pagos aplazados o establecimiento de cuotas fijas
periódicas adaptadas a sus posibilidades.
Si desea que le ayudemos o más
información, póngase en contacto a través de
www.kalimacos.com con nosotros. Estaremos encantados de
acompañarles.
miércoles, 10 de julio de 2013
Nuevos horizontes en la gestión de documentos y archivos ISO 30300
Hasta la irrupción de Internet en
nuestras vidas, la actividad profesional, empresarial y humana se reflejaba en
documentos en soporte papel. La
acumulación de dichos soportes era un quebradero de cabeza para la mayoría de
las empresas y despachos profesionales, también para una familia.
La ocupación de espacios era -y
por desgracia sigue siendo- el gran problema a resolver. Muchos pensaron que
con la aparición del documento electrónico y de aplicaciones especializadas se
iba a reducir el papel, la realidad es que lo ha multiplicado, gracias a la
práctica de imprimirlos en papel.
Teniendo en cuenta los sistemas educativos y las prácticas empresariales dominantes en el siglo XX se puede entender que el usuario de documentos electrónicos prefiera leerlo en papel que en pantalla. Esa es una de las causas principales de la multiplicación del documento en soporte papel.
Pero también habría que señalar
la lentitud en la incorporación al entorno digital de la administración pública
española. A finales de siglo XX la ratio para España estaba en: 80% documentos
electrónicos y 20% documento convencional.
Este 20% residual se debía casi en un 80% a documentos relacionados con
gestiones con las Administraciones públicas por parte de profesionales y
empresas.
En la década que llevamos del
siglo XXI los esfuerzos por reducir el
analfabetismo digital por parte de los poderes públicos y empresas ha sido
encomiable. También la Administración
pública está haciendo un esfuerzo titánico por romper los modelos procedimentales
del siglo XIX, para adaptarse al siglo
XXI, aunque aún queda tiempo para ver resultados. La política medioambiental y de calidad empresarial
también está dando resultados en lo tocante a generación y uso de documentos.
Pese a todo ello, aún se sigue
produciendo documentos en papel en cantidades ingentes y su acumulación genera
numerosos problemas a las empresas productoras; mucho más en época de crisis
como la que estamos viviendo.
La comunidad profesional de
archiveros y/o gestores de documentos considera que para evitar estas
situaciones lo primero que hay que evaluar es el propio sistema de gestión de
documentos de la empresa. Es decir, como se generan, circulan, modifican y
conservan los documentos a lo largo de
su ciclo vital.
Como todo sistema de gestión
empresarial existen normas técnicas internacionales (ISO) o nacionales (UNE)
que nos muestran la hoja de ruta a seguir. Además de las tres “familias” de normas ISO conocidas: Medio Ambiente, Calidad y
Seguridad de la Información; se está gestando en estos momentos la cuarta norma
que establece el sistema de gestión documental, orientado al entorno digital y
al mundo empresarial principalmente.
Esta nueva “familia” de normas
es la ISO 30300 cuya primera parte está ya disponible en www.aenor.es .
Estas normas parten de las
siguientes preguntas: ¿Qué información necesitamos realmente en nuestra
actividad diaria? ¿Qué información es realmente relevante, importante para
nuestro negocio? ¿Como conservamos esa información relevante a corto, medio y
largo plazo? ¿Cómo la transmitimos y utilizamos?
La información relevante es en
esencia el contenido del documento. Por ejemplo una relación contractual queda
reflejada en un contrato. El pago de un servicio queda reflejado en una
factura. La actividad técnica queda reflejada en un proyecto, un informe o una
memoria. Los datos comerciales de un cliente quedan reflejados en la base de
datos de clientes o en el expediente de un cliente.
El valor dado a la información
relevante es el que determinará su conservación o eliminación, así como los
plazos de permanencia en el archivo empresarial. Algunos documentos deben
conservarse porque así lo determina la ley; en otros, porque el acto reflejado
o la información relevante sigue teniendo vigencia y/o está en uso; en otros
porque la información puede ser reutilizada, como fuente de información, para
otros fines distintos de los que motivaron su creación.
La hoja de ruta parte del diagnostico inicial del archivo empresarial
por parte de un profesional. Este
profesional analizará sus debilidades y amenazas con el fin de actuar sobre los
problemas principales. Pero también comprobará lo positivo del sistema empleado
y que elementos habría que potenciar.
Los resultados de esta actividad quedarán reflejados en un plan director
para el diseño de un Sistema de Gestión Documental y de Archivos. Hay que indicar que el diagnóstico no solo se
centrará en aspectos relacionados con el archivo físico, sino con el sistema
empleado para la generación, circulación y conservación del archivo en soporte
electrónico.
Las soluciones en cuanto a eliminación
pasarían por una selección previa y controlada de la documentación que se
pretende eliminar; así como de determinar el proceso a seguir. En cuanto a la documentación conservada, hay
dos opciones: conservarla in situ, es decir en la misma oficina y/o servidores
propios (Copias de seguridad); o bien encomendarle la custodia de los
documentos a una empresa externa especializada tanto en la custodia de fondos
documentales en papel, como copias de seguridad en data center externos.
La tecnología esta avanzando para
solucionar problemas de conservación o gestión ordinaria y hábitos nocivos en
relación con los documentos de una empresa, como por ejemplo: el uso de tablets
para la lectura de documentos electrónicos, con pantallas que descansan la
vista o el transporte de documentos en la memoria de los móviles para tenerlos
siempre disponibles en cualquier lugar. La tecnología de los apps de los Smartphone
(Teléfonos móviles inteligentes) está posibilitando nuevos entornos de gestión
de documentos.
La sustitución de dispositivos de
almacenamiento digital convencionales por aplicaciones en la red (La Nube) o incluso el regreso de la
microfilmación, se está observando como alternativas al CD, DVD, disco duro
extraíble o pen drive, tanto para la conservación como para el trabajo diario
con documentos.
sábado, 29 de junio de 2013
La batalla contra el papel
Desde la lejana “Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro”
(1992) uno de los aspectos más difíciles de solucionar ha sido la gestión de los residuos generados
por los seres humanos, las ciudades el comercio y la industria. Hasta entonces la solución era
guardarlos, almacenarlos, quemarlos o enterrarlos. Pero aquello agravaba aún más la
contaminación, con las consecuencias
negativas inherentes para el medio ambiente y la salud del ser humano.
A partir de estas premisas tanto Naciones Unidas como organismos como la Unión Europea y los
gobiernos nacionales, han elaborado programas y planes para buscar nuevas soluciones.
Una de las ideas centrales era muy simple: no producir el residuo o
reducirlo a límites razonables y saludables para el medio
ambiente (Las conocidas como cuotas medioambientales).
En el ámbito de las oficinas de PYME y despachos
profesionales los residuos principales
son los derivados de sus actividades administrativas y de dirección. Los
residuos comunes son los generados por los sistemas informáticos (Hardware y
tintas de impresoras), por el mobiliario utilizado y sobre todo por el uso
diario de papel.
La Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados, http://www.boe.es/boe/dias/2011/07/29/pdfs/BOE-A-2011-13046.pdf considera que el papel es un residuo no
peligroso por si mismo. Sin embargo la
acumulación de papel y los componentes químicos de fabricación, así como de las
tintas empleadas, si pueden llegar a contaminar el medio ambiente (incluyendo
los “ecológicos o reciclados”). Por ello requieren un tratamiento
especializado realizado por empresas especializadas en dicho tratamiento.
Hoy la mayoría de las empresas ya
están concienciadas de buscar una solución a los residuos de papel y cartón.
Las recomendaciones profesionales y gubernamentales van en la línea de acabar
con el uso del papel, sustituyéndolo por el documento electrónico y/o
digital. Sin embargo aún queda mucho por
hacer.
La solución más frecuente es
el envío de sus documentos en papel a
empresas especializadas –como Kalímacos- para su eliminación y posterior
reciclaje. Sin embargo aún hay muchas empresas que por desconocimiento no saben
donde acudir, ni conocen cuales son sus obligaciones en esta materia, ni
conocen el entorno del reciclaje de papel.
Para aclarar el contexto se
añaden a continuación una serie de definiciones y explicaciones:
a) Propietarios de documentos:
Los documentos forman parte del patrimonio
de una empresa o de un profesional. Por tanto son de su propiedad y
responsables de los mismos ante la ley.
b) Custodios o poseedores de
documentos: Los propietarios de documentos (empresas, profesionales) pueden
custodiar en sus propias oficinas los documentos o encomendar este servicio a
una empresa especializada. En este caso
la propiedad cede temporalmente la
custodia y responsabilidades a la empresa prestataria mientras dure la relación contractual.
c) En cuanto a la destrucción
de documentos en soporte papel:
c.1. Responsabilidad. Corresponde
al propietario de la documentación
(empresa, profesional) decidir que documentación, conforme a la ley, puede
destruirse y cómo se debe llevar a cabo dichas operaciones. Por tanto es el
propietario el máximo responsable de la destrucción.
c.2. Agente. Toda persona física o jurídica
que organiza la valorización o la eliminación de residuos por encargo de terceros, incluidos los
agentes que no tomen posesión física de los residuos.
c.3. Gestor
de residuos. La persona o entidad, pública
o privada, registrada mediante autorización
o comunicación que realice cualquiera de las operaciones que componen la
gestión de los residuos, sea o no el productor de los mismos.
«Gestión de residuos»
La recogida, el transporte y
tratamiento de los residuos, incluida la vigilancia de estas operaciones, así
como el mantenimiento posterior al cierre de los vertederos, incluidas las
actuaciones realizadas en calidad de negociante o agente
(Ley 22/2011. Art.3.m).
c.4. Centro de tratamiento. El lugar donde se elimina físicamente la
documentación, se valora el residuo resultante o reciclado y se decide su
reutilización.
«Reciclado»
Toda operación de valorización mediante la cual los materiales de
residuos son transformados de nuevo en productos, materiales o sustancias,
tanto si es con la finalidad original como con cualquier otra finalidad.
(Ley 22/2011. Art.3.t).
Hay que señalar que suele ser
frecuente que el agente, gestor y responsable del centro de tratamiento no sea
la misma persona, física o jurídica. Sino que cada fase del proceso sea
gestionado por diferentes personas, físicas o jurídicas.
En ocasiones el agente asesora a
la empresa propietaria y explica la forma como puede destruir los documentos,
así como la periodicidad (Calendarios) y/o la temporalidad en cuanto a la
permanencia de documentos en las oficinas. Para entendernos el consultor o
archivero profesional.
El gestor es quien se encarga de
retirar, transportar y depositar los documentos en los centros de tratamiento,
propio o ajeno, es el técnico u operario
en este servicio.
El centro de tratamiento es quien
recibe los documentos, los valora y clasifica, almacena provisionalmente,
procede a la eliminación física de los documentos y el posterior reciclaje de
los subproductos resultantes (balas o pasta de papel).
c.5 Proceso documentado. Para verificar cada operación y tarea de esta
naturaleza se exigen documentos que
acrediten:
1. Autorización del propietario
2.
Verificación documental de cada paso del proceso. (Seguimiento interno de la
empresa o profesional prestatario)
3.
Verificación documental en cumplimiento con la
LOPD por parte del personal asignado durante todo el proceso. (Seguimiento
interno de la empresa o profesional prestatario)
4.
Certificado que acredita el cumplimiento con la Ley 22/11, LOPD y normativa
aplicable a este proceso en todas sus fases. (Certificado de destrucción)
Estas explicaciones son válidas
para el sector privado. El agente encargado de organizar este proceso,
asesorará convenientemente a los propietarios sobre la mejor manera de llevar a
cabo este proceso: Selección de documentos a destruir, su valoración, temporalidad,
transporte, centro de tratamiento…
Recomendaría a los propietarios
de documentos que antes de proceder a pedir presupuestos a varias empresas, se
asesoraren previamente con un asesor profesional (Gestor documental o archivero
profesional)
No todos los documentos son
susceptibles de ser eliminados. No se dejen guiar por el mantra de los
famosos 5 años esto es, en parte,
leyenda urbana. Tampoco está clara la validez del documento electrónico o
digitalizado, original o copia, firmado
electrónicamente ante un juez o autoridad competente. Conviene también no
perder determinados documentos cuyo contenido puede resultar útil a la empresa
o para ver un periodo concreto o a la hora de hacer una memoria de la empresa o
una estadística.
Si desea más información o el
asesoramiento de un agente no dude en contactar con nosotros www.kalimacos.com
Informe sobre la reforma de las administraciones públicas
La pasada semana el Ministro de
Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro Presentaba el informe
sobre la reforma de las Administraciones Públicas. Este informe es el documento base para
impulsar desde las AA.PP. la necesaria reforma.
El desarrollo de la tecnología
digital en las dos últimas décadas ha sido muy rápido y en la actualidad está
plenamente implantada en la mayoría de las empresas privadas y hogares
españoles. Muchas empresas y ciudadanos
comenzaron a tener problemas con la burocracia no tecnológica convencional del
sector público. El ritmo de implantación y uso de la tecnología digital en el sector público español ha sido muy lento,
en unos casos por la dispersión y la falta de conocimientos; en otros por una
legislación anticuada que reflejaba –y aun refleja- usos y costumbres administrativos
propios del siglo XIX.
En nuestro entorno (UE, OCDE) el
grado de automatización de los servicios públicos y el modelo de gestión
empleado por las administraciones públicas ha sido mayor que en España. Nuestro
país simplemente se ha quedado atrás y ello ha generado numerosos problemas
tanto al propio funcionamiento de la administración; como a los servicios
prestados a empresas y ciudadanos. Urgía por tanto una reforma en profundidad
de nuestra administración pública para adaptarla a los modelos de gestión y
prestación de servicios del siglo XXI con carácter transversal y general. Era
algo que venía pidiéndose desde hace
años.
El gobierno aprovecha para
introducir mecanismos de racionalización y simplificación administrativas con
el fin de mejorar los resultados económicos en relación con el gasto de la
administración y servicios públicos.
El modelo de gestión que proponen
los redactores del informe se basa en el trabajo transversal y en el trabajo en
red usando para ello las tecnologías disponibles. Como afirma en la página 35 “la administración electrónica no solo
persigue hacer lo mismo a través de internet, sino también usar internet para
hacer cosas nuevas”. Ya no se trata solo de hacer la típica página web
corporativa con más o menos complementos; sino utilizarla como oficina y/o
plataforma de comunicación directa entre la administración y el ciudadano.
A efectos de interés para nuestra
empresa y para el sector de la documentación, podemos destacar algunos
elementos de interés:
§ “Estandarización” (véase Normalización) de
las TIC usadas en las AA.PP. a través del CIO (Chief Information Office).
Armonización de los distintos, hardware, software y aplicaciones
utilizados, frente a la disparidad e incompatibilidad de sistemas actualmente
existente.
§ Administración
electrónica basada en:
o
Datos compartidos. El ciudadano o las empresas
no tengan que aportar los mismos documentos cada vez que se relacione con la
Administración (“Plataforma de
Intermediación de Datos” y el “Registro único de Apoderamientos”)
o
Contratos. Se creará una “Plataforma única de contratación del sector público”
o
Notificaciones y facturas. Se realizarán de
ordinario en formato electrónico. Hay prevista una mejora de la legislación en
este sentido.
o
Atención al público. Renovación completa del
portal www.060.es , creación de una oficina
virtual del Instituto Nacional de la Seguridad Social, se creará un portal
centralizado de ofertas de empleo en el sector público y BOE a la Carta.
El ministro avanzaba cambios
sustanciales en la Ley 30/92 de Administraciones Públicas y en la Ley de bases
del régimen local, en línea a racionalizar, agilizar, modificar o simplificar
la gestión de administraciones públicas y servicios públicos. Aplaudo estas
iniciativas por ser necesarias.
En líneas generales el informe es
un primer paso, una declaración de intenciones, recoge muchas de las ideas
que estaban ya en el ambiente y en
general es un informe necesario y positivo. Es el punto de partida. Ahora queda lo más complicado: llevar a buen
puerto la ley en las Cortes y agilizar su aplicación lo más rápidamente posible
ante que quede de nuevo obsoleta. La
propia ley debería llevar mecanismos de renovación periódica de forma
automática de tal forma que siempre pueda adaptarse automáticamente a las
nuevas tecnologías que vayan surgiendo.
En el debate de tramitación
parlamentaria no deberían primar los intereses de partido, ideológicos, económicos
y servidumbres de la industria tecnológica o de contenidos. Necesitamos una nueva y moderna
administración pública de tal forma que aquello de “vuelva usted mañana” o “pase
a la ventanilla siguiente” quede en el recuerdo simpático de la historia.
viernes, 26 de abril de 2013
Juan Salvador Gaviota, historia de un superviviente
“La mayoría de las gaviotas no se molestaban en aprender sino las
normas de vuelo mas elementales: como ir y volver entre la playa y comida. Para
la mayoría de las gaviotas, no es volar o que importa, sino comer. Para esta
gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Mas que
nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar” (Richard Bach)
Este relato me inspiró durante la
adolescencia y lo traigo a colación, como lectura recomendada, a propósito del Día Internacional del Libro y Bibliotecas,
fecha (23 de Abril) en la que se conmemora la muerte coincidente de dos grandes genios de la
literatura universal: Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare.
Ambos, al igual que Juan Salvador
Gaviota volaron sobre una sociedad en declive, estereotipada y convencional. Su
visión del mundo que les tocó vivir era un reflejo de su propia vida. Cervantes
genialmente buscaba retratos en el paisaje de la España profunda; Shakespeare
rompía moldes en la sociedad isabelina a través de la denostada comedia y el drama apasionado,
mostrando el placer, la ironía y el mundo como un espectáculo teatral.
Richard Bach muestra a un quijote
alado que rompe los estereotipos y convencionalismos de su tiempo. Que busca
algo más que el comer y la rutina. En
estos tiempos de crisis globalizada releer a Richard Bach es recuperar el
espíritu emprendedor, la ilusión y la esperanza en el que un mundo mejor
siempre es posible. Cuesta, pero es posible. A muchos les cuesta romper con la
rutina diaria, las preocupaciones por el mañana que nunca llega. A muchos les
puede y bloquea la pereza, la ansiedad y el estrés, las tres grandes
esclavitudes del siglo XX y XXI.
Como en Juan Salvador Gaviota la
bandada (sociedad) le impone reglas, normas y rutinas que tiene que cumplir si
quiere ser alguien o ser aceptado en la sociedad. La comida (dinero, poder,
influencia) es lo importante para la bandada. Salirse de este cliché es anatema
y conlleva exclusión o marginación.
Volar es simplemente una pérdida de tiempo. “hemos nacido para comer”,”una
gaviota nunca replica al Consejo de la Bandada”.
Pero Juan Salvador Gaviota no se
deja abatir y emprende su propio camino en solitario, tiene ansia por descubrir
el mundo, experimenta, fracasa y lo vuelve a intentar. Un fracaso es una
oportunidad para aprender. Logra ser finalmente el mayor experto en vuelo de la
bandada. Al tiempo otras gaviotas le siguen, prueban y les gusta. Descubren que
las gaviotas, además de comer, vuelan.
Poco a poco Juan Salvador
congrega a un grupo de seguidores cada vez mayor, en poco tiempo forma
su propia bandada y la bandada original queda así marginada y mermada.
“cada uno de nosotros es en verdad una idea
de la Gran Gaviota,
Una
idea ilimitada de libertad”
NOTA: Por problemas técnicos con la conexión esta entrada no pudo publicarse el 23 de Abril como estaba previsto. Disculpen las molestias.
martes, 16 de abril de 2013
La memoria inscrita en el archivo de los cementerios
Rompo un poco la línea que venía
siguiendo en las entradas anteriores, para introducir un comentario sobre una
actividad cultural en la que participé el pasado sábado y que creo que es
importante promocionar y dar valor.
El pasado sábado tuve el placer
de asistir a una visita guiada por el profesor Víctor Manuel Heredia Flores (UMA) en el Cementerio de San Miguel de Málaga (http://www.cementeriosanmiguel.com/),
recién convertido en conjunto histórico monumental y parque público. Esta
actividad fue a iniciativa del Ayuntamiento de Málaga (Parcemasa) para dar a
conocer el cementerio como recurso monumental de la ciudad.
El profesor nos habló del
cementerio como soporte de la memoria histórica de una ciudad, el archivo en
piedra – en definitiva - de la ciudad. A
través de nichos, enterramientos individuales y panteones familiares, aparecen
los apellidos de familias que han vivido en Málaga y de todos sus integrantes allí
inhumados.
Concretamente la zona monumental corresponde
al antiguo patio 1 del cementerio, donde se enterraban a las personas y
familias más ilustres de la ciudad, destacando dos grandes panteones: el de la
familia Larios-Barea (Marqueses de Casa Larios) y el de la familia del que
fuera Senador del Reino y primer ferretero
de España, Manuel Agustín Heredia. Ambos Panteones pudieron ser vistos por
dentro, dado que sus propietarios posibilitaron el acceso durante la visita a
modo de “Jornadas de puertas abiertas”.
Para un historiador las lápidas
contienen datos esenciales, como nombres, apellidos, fechas de nacimiento y
muerte, datos sobre su profesión, título nobiliario, o nos aportan algún dato
sobre la mentalidad del difunto/a como aquella que hay en la cripta del Panteón
Heredia (está considerado el principal del Cementerio) que habla sobre “Era el más hombre feliz del mundo”, o
aquellas otras que me recuerdan a la que se atribuye a Groucho Marx “Perdone señora que no me levante” o
aquella otra recogida por Luis Carandell de un señor que era nada mas y nada
menos que “Suscriptor del ABC”; o las
brillantes alegorías, blasones y otros elementos simbólicos (Muchos de ellos
masónicos en el cementerio) que nos indican sus creencias o filosofía de vida. Por
tanto, las lápidas podrían considerarse propiamente como documentos y el cementerio en
si como el archivo de la memoria local.
Es interesante este concepto que
no solo ayuda a los historiadores, sino que además posibilita el discurso que
puede ser aprovechado como recurso turístico para fomentar la atracción del turismo necrófilo o
especializado en cementerios. En la visita había cerca de las 50 personas y por
lo que me dijeron había 90 más en espera de una segunda visita, aun sin
concretar. Muy buena iniciativa del Ayuntamiento de Málaga, además de por el
éxito de convocatoria, por poner en valor parte del patrimonio monumental (o
documental) de la ciudad de Málaga. Ahora – según mi opinión - convendría hacer
lo mismo con el Cementerio de San Jorge, más conocido como Cementerio Inglés de
Málaga (del Siglo XVIII) http://www.cementerioinglesmalaga.org/.
Ambos concentran la historia de Málaga desde el siglo XVIII al XX.
A los amantes de la historia y la
genealogía, encontrarán en estos cementerios un lugar idóneo para satisfacer sus deseos. Y si, para los
amantes de los misterios, hay algunos fantasmas pululando por ellos, como el de
la escritora de fama internacional Jane Bowles que se dice que pasea por el Cementerio
de San Miguel donde se encuentra su tumba renovada.
Hay también otros lugares
funerarios que interesa conocer y que recomiendo visitar: La cripta de los
Condes de Buenavista en el Santuario de Nuestra Señora de la Victoria de Málaga
(Patrona de la Diócesis) o el Monumento funerario de Torrijos y sus compañeros,
ubicado en la céntrica y remodelada Plaza de la Merced de Málaga (el obelisco
central).
Desde la familia descendiente de
D. Manuel Agustín Heredia estamos trabajando para mejorar los accesos y
recuperar el valor histórico del Panteón familiar, así como aportar nuestra
contribución a la historia local
poniendo en valor y recuperando la memoria de este gran industrial, que dio el
pistoletazo de salida a la industrialización de España e internacionalización
de su comercio. Los primeros altos hornos que hubo en España se instalaron en
Málaga. Fue una Iniciativa emprendedora, no exenta de riesgos, pero con mucha ilusión
y determinación por parte de este gran industrial riojano afincado en Málaga.
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